Dudar de lo que veo

La Terapia basada en Aceptación, fomenta que uno no se tome en serio todo lo que sucede dentro suyo, en concreto pensamientos y emociones.

Es decir, no hace falta que asumas como válido y propia cualquier cosa que pienses o sientas. No todo lo que piensas o sientes te representa, y no hace falta ni que lo intentes eliminar, ni que lo transformes en acción.

De hecho, tú no eliges tus pensamientos y emociones, así que por qué sentirse culpable, responsable o considerar que esos pensamientos son tuyos.

Es curioso como no tratamos todo lo que sucede dentro nuestro de la misma forma. Me explico, uno sabe que digiere, pero no cree ser su digestión, ni sus jugos gástricos. Uno no se define por como funciona su sistema digestivo, asumiendo “soy una persona muy ácida porque digiero varias veces al día”.

Pero sí lo hacemos con lo que pensamos y decimos, aunque está de sobras demostrado que uno no crea la inmensa mayoría de pensamientos que experimenta durante el día. En realidad, pensamientos y emociones son reacciones instantáneas que suceden como resultado de una situación concreta en un organismo en concreto, que tiene una biografía determinada.

Uno dice que “TENGO problemas de digestión” pero “PERO alguien negativo”, cuando en realidad “ser alguien negativo”, es que TIENES muchos pensamientos, erróneamente, denominados negativos, sencillamente porque te encuentras en tensión.

Otro motivo para dudar de los pensamientos y emociones que suceden dentro nuestro es que son el resultado del procesamiento de la información que recibimos desde fuera.

Pero, ¿podemos confiar en nuestra percepción del mundo?

ilusion

Fíjate en la siguiente imagen, en la parte de la izquierda, si te pregunto, ¿cuál es el señor de mayor tamaño? Probablemente tu percepción, aunque sabes que no así, es que el del fondo (otra ilusión porque es 2D, es decir, no hay fondo). Si te fijas en la imagen de la derecha, verás claramente que todos son iguales.

Este pequeño experimento, y millones más que puedes encontrar en internet nos dan una muestra de los pobre y sesgada que es nuestra percepción del mundo. Pero es la que tenemos y la que necesitamos.

Pero, sabiendo que el mundo probablemente no es como lo ves, al menos permítete la duda de que tu visión del mundo no es “verdad”, ni completa, y permítete cambiar de opinión, y especialmente, no tomarte en serio los pensamientos y emociones que suceden dentro suyo, porque muchos son el resultado de percepciones reales, pero ilusorias.

Post inspirado en la lectura “pensar rápido, pensar despacio” de Daniel Kahneman, y no creo que sea el último que inspire.

Dejo algunos recursos para profundizar en las ilusiones:
http://www.scientificpsychic.com/graphics/ilusiones-opticas.html

http://verne.elpais.com/verne/2016/03/04/articulo/1457088168_275195.html