Aceptación

Desde la perspectiva de Aceptación podríamos definir el sufrimiento como el resultado de la lucha entre lo que sucede y lo que creemos que debería o no debería estar sucediendo.
Otra manera de verlo, es el esfuerzo que hace la persona por no sentir o pensar lo que efectivamente está sintiendo y pensando en unas circunstancias vitales concretas.

Para situarnos diferenciamos entre dolor y sufrimiento.

  • El primero, el dolor, es el resultado de los acontecimientos indeseados, desagradables e inevitable de la vida.
  • El segundo, el sufrimiento, se describe como el resultado de intentar no sentir dolor o que la realidad no sea como es.

Creo que el ejemplo más claro lo vemos frente a la pérdida de un ser querido, que es una situación que todos entendemos que inevitablemente genera dolor. Lamentablemente, a veces, observamos como un duelo se complica, y observamos que hay un dolor enorme, pero también existe una lucha por acoger la realidad, y a la vez, sentir completamente lo que ha sucedido, la pérdida y sus consecuencias emocionales.

Simplificándolo mucho podríamos hablar de 3 grandes sufrimientos:

  • Luchar contra el pasado. A veces, cuando hemos sufrido un acontecimiento que hemos vivido como un episodio de riesgo para nuestra supervivencia. (un accidente, un abuso, etc)
    Puede suceder que nuestro sistema nervioso se queda “enganchado”, como si siempre tuviera que estar protegiéndonos, como si en cualquier momento fuera a repetirse el pasado, como si siguiera en el pasado.
  • Luchar contra el presente. Hay muchas cosas sobre como son las cosas o personas que nos gustaría que fueran diferentes, y en ocasiones, de forma más o menos deliberada nos esforzamos para que cambien aplicando presión y tensión. Emocionalmente, sentimos que las cosas deberían ser diferentes, y podemos sentir enfado, frustración, tristeza, nerviosismo,…. Diferentes motivaciones para cambiar las cosas.
  • Luchar contra el futuro. Cuando no queremos que el futuro suceda algo en concreto establecemos un mecanismo para procurar evitarlo que fundamentalmente es la preocupación excesiva. Pasamos todo el tiempo evaluando y modificando el presente en función de si, hace más o menos probable lo que no deseamos.

Como terapeuta de Aceptación no sé como eliminar el dolor de mi vida, y obviamente tampoco de la tuya, pero me dedico a procurar simplificar la vida, a acoger lo que sucede para minimizar el sufrimiento innecesario. Es lo que procuro hacer a diario con mi propio sufrimiento que no puedo evitar que aparezca.

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