Conversación centrada en la emoción

  • ¿Recuerdas cómo es la ansiedad?
  • Sí claro, la siento ahora mismo.
  • Bien, pues vamos a hacer algo diferente. En lugar de intentar quitártela. ¿Puedes observarla?
  • Sí, ¡la tengo aquí!.
  • Ahora la estás “sufriendo”. Hablo de observarla. Solo observarla. ¿Me dejas ayudarte?
  • ¡Claro!
  • ¿Qué tamaño tiene la ansiedad?
  • ¡Es gigante!
  • Bien, ¿cómo de gigante? ¿Como un ladrillo? ¿Como una bici? ¿Como un coche? ¿Como un camión? ¿Como un edificio? ¿Como una montaña?
  • Es como estar en el centro de un estadio enorme. Sientes que te traga, que no puedes salir.
  • Vale, ahora céntrate en tu cuerpo. ¿Dónde está la ansiedad? 
  • ¡Por todas partes!
  • Obsérvalo con mas detalle, ¿dónde se concentra la ansiedad?
  • Espera
  • Espero
  • Diría que en el pecho.
  • Bien, ¿qué tamaño ocupa esa sensación física?
  • Es un rectángulo en mi pecho. Palmo y medio de ancho y menos de un palmo de alto, y me llega la espalda.
  • Muy bien, la has descrito con gran detalle.
  • ¿Cómo llamarías a esa sensación?
  • ¡¡¡¡Ansiedad!!!!
  • ¿La ansiedad de la que siempre hablamos?
  • ¡¡¡Sí!!!
  • Y… ¿cómo puede una sensación de aproximadamente un palmo cúbico ser como un estadio?
  • Wtf!
  • Parece que esta sensación se hacia pasar por algo mas temible y mayor de lo que en realidad es, cuando la miramos con detalle.
  • Nunca la había visto así.
  • Te propongo que cuando vuelva la ansiedad la observes para desenmascararla. No siempre lo lograras, quizás encuentre la manera de disfrazarse pero finalmente la desenmascararemos las veces que sea necesario.
  • Me doy cuenta que yo soy mas grande que la ansiedad.
  • ¡Así es! ¡Felicidades! Siempre esta dentro tuyo, así que nunca puede ser mayor.
  • Gracias
  • Gracias